LA HISTORIA DE EUGENIA

 

La mañana del 27 de Noviembre era viernes. Yo ya tenia 41.5 semanas (la verdad tenia nervios). Misael me había dicho que si para el martes no nacía me iba a tener que inducir el parto y bueno yo rogando y haciendo todo para que ya nazca!

 

Ese día por la mañana yo fui a mi cita del seguro popular y me dijeron que ellos a las 40 semanas ya inducían parto -  o bien, hacían cesarean, pues no permitían que pase mas tiempo. Por eso me mandaron mi hoja para ingresar al hospital. Pero como no iba a nacer ahí ni fui ni hice mucho caso.

 

Ese día camine al medio día de la Avenida 30 y CTM hasta Las Americas, ¡todo porque ya quería que nazca!  Ese mismo día me pase toda la tarde buscando ejercicios y cosas para lograr que ya salga Eugenia. Me tome 3 tes de frambuesa (porque ayuda a dilatar), le dí tres vueltas a la cuadra caminando con Cofky mi perrito, subí y baje escaleras, hice sentadillas, estiramientos en el piso…¡literal todo lo que se podía hacer! Y bueno ya como a las 8pm me resigne y decidí descansar un rato.

 

Mas tarde, a las 10pm, nos pusimos a jugar cartas Bob (mi esposo), mi suegra y yo. A las 11:30pm empece a sentir punzadas en el vientre pero pensé que eran las normales de Braxton que había estado teniendo, así que no hice mucho caso y seguí jugando. Tampoco quise molestar a Misael. En ese momento ya no aguantaba mucho sentada. Luego como a las 12 me dieron ganas de ir al baño hacer popo - entonces iba al baño y si hacia normal. Regresaba a jugar normal pero ya después de 3 veces que iba al baño ví que estaba sangrando un poco, pero igual lo ví normal.

Decidimos parar el juego y mejor ir a dormir por si se le ocurría nacer.

 

Bueno cuando subimos me vuelven las ganas del baño. Ya eran como 12:40am. Voy y hago popo pero me percate que salió como un coágulo (supuse el tapón) y ya sentía las ganas de hacer popo con cólicos mas fuertes, que las tenia ya cada 6-8min.

 

Le hablé a Misael, le expliqué y me dijo que cuando tuviera cada 3 o 1 min avisarle. También me digo que marcara a Vivian para que me apoyara. Seguí tranquila. Bob me pregunto como me sentía y le dije que bien, que mejor se durmiera que aproveche, ¡jaja!

 

Yo me metí a bañar con agua caliente y cada que sentía dolor me ponía el chorro directo en la espalda y así estuve tranquila, pero no aguante mucho. Salí y seguí tomando el tiempo de las contracciones. Ya eran cada 2-3 min. Le mandé mensajes a Misael y no me leía y me asuste, y le hable a Vivian y no contestaba, entonces decidi llamarle a Naye (porque el doctor dijo que siempre estaba con ella por si él no contestaba) y me contesta que ¡estaba de viaje! Colgue y yo estaba asustada que nadie respondía y temia que naciera mi bebe.

 

Finalmente me contesto el doctor. Eran las 2:15am y me dijo que a las 3:10 nos veamos en Salud Primal. Intenté dormir ese rato pero el dolor me despertaba, aunque me ayudo bastante la pelota grande de pilates en ese rato. A las 3am despierto a todos, agarramos todo y nos vamos a Salud Primal.

 

Llegó Vivian y en seguida me metí, me quite todo (menos bra y calzón), y me empezó asesorar que hiciera sentadillas y respiraciones. Me daba masajes de espalda en cada contracción. En eso llego Misael y me dijo que ibamos a hacerme el tacto. Por el tiempo y los dolores yo pensaba que iba a tener ya mucho de dilatación, pero me dijo que tuve 3, y yo con cara de shock!! Llego un momento que al solo pensar lo poco que había avanzado y lo fuerte que eran los dolores que yo no aguantab. Le decía a Bob que no puedo ya no aguanto, y él me alentaba me decía que si se podía que yo podía, y bueno nada mas de pensar en la cesárea y la inyección ya mejor decía si puedo si puedo.

 

Tenía tanto sueño que quería acostarme a dormir pero el dolor no me permitía estar acostada. Intenté acomodarme en la cama boca arriba, de lado, sentada y nada me acomodaba. 

 

Mientras estaban llenando la tina, me seguían dando ganas de ir al baño hacer popo. Lo mas chistoso es que si hacia popo, ya las ultimas veces antes de entrar a la tina ya no hacia nada. Cuando la tina estaba lista, en seguida me metí y no volví a salir hasta el final - el agua caliente me relajo bastante y aparte con el sueño que traía ¡me la pasaba durmiendo! Solo me despertaba la contracción y me volvía a dormir, fue un proceso muy tranquilo, Vivian estuvo siempre al pendiente hidratándome con agua, Bob en todo momento estuvo a mi lado sosteniendo mi mano y apoyando en los masajes.

 

Ya a las 6:45am me vuelven hacer el tacto y me dice Misale ya tienes 9 y  recuerdo que Bob emocionado dijo ¡uno mas y listo! Y el doctor y Vivian le dicen no, aún no, todavía falta que corone y entonces ya podrá nacer.

 

Recuerdo después de eso los dolores eran mas intensos y mi cuerpo me pedía pujar, pero Vivian me dijo que no lo hiciera aún, que respirara profundamente y concentre la respiración en aliviar el dolor para no pujar, y eso me ayudo bastante. Mi suegra nos acompaño silenciosamente en todo este proceso dentro del cuarto. Recuerdo que yo pensaba en decirle a mi esposo que se acostara en la cama y descansara porque estaba hincado afuera de la tina, pero al querer hablar me venía una contracción y prefería que se quedara a mi lado y mejor no le decía nada. 

 

Eugenia finalmente corono y Vivian me dice ahora si ya puedes pujar. Decidí ponerme hincada dentro de la tina y yo no sabia como ni con que intensidad pujar así que cuando mi cuerpo pidió pujar lo hice, pero al no saber Eugenia se quedo justo a la orilla de mi vagina. En ese momento sentí un ardor y sentía como se movía y al tocarme para saber donde estaba, toque su cabecita, pero al estar ella ahí me estaba ardiendo. Entonces me prepare y me dije a mi misma ahora que me pida mi cuerpo pujar lo haré con todas mis fuerzas porque ella tiene que salir ya, y así lo hice, mi cuerpo pidió pujar y entonces dí el rugido tan fuerte como el de una leona, apretando a mi esposo y con la segunda pujada nació Eugenia a las 8:39 am del 28 de Noviembre 2015.

 

EUGENIA´S STORY

 

On the morning of Friday 27 November I was 41.5 weeks pregnant, and Misael told me that if by Tuesday my baby hadn’t arrived they would need to induce me. So, I was doing everything I could to get her out!

 

That day I had my public health appointment. They told me that they induce the baby at 40 weeks (well, they do a caesarean), so I couldn’t wait any longer. They gave me the papers that would admit me to hospital, but I ignored them, because I didn’t want my baby born there.

 

I spent the whole day doing things to try to get my labour started. I walked all around town, I looked up exercises I could do, I drank 3 raspberry teas, and took my dog Cofky out three times, I went up and down the stairs, did squats, stretches; basically everything I could!

 

By 8pm I gave up. A couple of hours later I sat playing cards with my partner Bob and my mother-in-law. Around 11.30pm I started feeling sensations in my stomach, I thought they were the Braxton contractions that I had been having, so I ignored them and kept on playing cards. I didn’t want to bother Misael either. After a while it started feeling really uncomfortable sitting there, and I also needed to go to the bathroom. I tried to keep playing cards but in the end I went to the bathroom 3 times. The last time I felt constipated, and also there was a bit of blood, but still I thought things were normal (I have an app which counted the frequency of my contractions, and they seemed to be going ok). We finally stopped playing cards and agreed I should go and rest, just in case the labour was beginning.

 

Once we got upstairs I needed to go for a poo again. That was when the mucous plug came out, and my contractions were getting stronger, and occurring every 6-8 minutes. I told Misael, and he said to let him know when they were happening every 3 minutes, but that also I should call Vivian my doula so that she could help me too. I stayed calm. Bob asked me how I was, and I told him he better get some sleep, and take advantage of being able to rest!

 

I took a hot shower, and each time I felt a contraction I put the water directly on my back, which helped but I still couldn’t handle too much. Now the contractions were every 2-3 minutes, so I tried getting in touch with Misael and Vivian but neither of them answered! So I called Naye, since Misael told me that if I ever couldn’t get through to him, he was always with her. But when she answered she told me she was away, oh no!! I hung up and felt really worried, nobody was answering me and I thought that I was about to give birth!

 

Finally Misael answered at 2.15am, and told me to meet him at Salud Primal at 3.10am. I tried to sleep until I had to meet him, but the pain kept me up, even though using the pilates ball helped.

 

At 3am I woke everyone up and we went to Salud Primal, but it was closed! I called Misael and Vivian, and Vivian told me she was on her way! Thank God, because I was getting pretty cold and the contractions were painful.

 

Once we were inside, I took off almost all my clothes, and Vivian suggested I do squats, and she helped me with breathing exercises and with massaging my back during every contraction. Misael arrived and said we were going to do the physical examination.

 

With all the pain and the closeness of the contractions I thought I would be very dilated by now, but Misael told me I was only at 3cm! I was shocked! I suddenly felt afraid, thinking that I wouldn’t be able to handle the pain if I was only 3cm dilated. I told Bob I couldn’t do it and he said of course I could. I only had to think then about the other options, which was an injection and caesaerian, and I decided that yes, I could do this!

 

I was so tired that I only wanted to lie down and go to sleep, but I couldn’t get comfortable lying down. I tried every position and nothing worked.

 

They filled up the birthing pool and climbed in, not getting out until the very end. The hot water relaxed me loads. I fell asleep in there, waking up with each contraction, and falling back to sleep in between. It was a really calm process. Vivian and Bob were by my side the whole time, Vivian keeping me hydrated, and Bob holding my hand and giving me massages. At 6.45am Misael checked me over again and told me I was 9cm dilated. Bob was over the moon, and said, ‘Only 1 more centimetre to go!’ But Misael and Vivian said no, I still had to crown and then we’d be ready. After that the pains got more intense and my body was telling me to push, but Vivian told me to wait and concentrate of breathing deeply, which helped with the pain and the desire to push.

 

My mother-in-law stayed quietly with us the whole time. I remember thinking I should tell Bob to tell her to get into the bed there and rest a while, but each time I thought about speaking out loud a contraction came and I couldn’t speak, so in the end I didn’t say anything!

 

 

Finally, Eugenia crowned and Vivian told me that I could push. I didn’t know how hard to push, so I just did what felt natural, and although I didn’t know it Eugenia was just at the edge of my vagina. I felt a surge of pain and it seemed as if she moved. I reached down to see where she was and I felt her head – with her there it really hurt, so I knew I needed to push hard this time so that she would come out. So, I told myself to really push, and my body told me too. I roared like a lioness and gripped Bob’s hand so hard. With the second hard push Eugenia was born, at 8.39am on the 28th November 2015.  

 

 

Nuestro parto (Alicia, Luis y León)

 

Era miércoles 20 de mayo del 2015, recuerdo que cuando me acosté y me sentía muy tranquila, en paz. Para esos días ya dormía sola y Luis a un costado mío, pero en la hamaca. A las 3:35am (jueves 21) un cólico me despertó, no fue muy fuerte pero si fue intenso y entonces recordé lo que habíamos visto del curso, a Melina cuando me dijo que se puso a investigar si así eran los cólicos jajajaja y otras cosas más que yo sabía sobre ese momento… entonces desperté a Luis y le dije “amor ya va a nacer León”, brinco de la hamaca y me dijo segura y le dije sí, pero duérmete otra vez, porque esto apenas empieza y me acosté jajajajaja.

A las 6:45 desperté de nuevo con otro cólico y agarre el teléfono y le escribí a Lin, me contesto que pasaba en un rato a la casa, (ya era jueves), me levante e hice el desayuno pero yo no tenía hambre, Luis me pregunto que si se iba a trabajar? y le dije que sí, que todavía faltaba!, (Recuerdo que tenía muy presente que mientras no fueran seguidas, no pasaba nada)… llego Lyn platicamos y me dijo que regresaba en la tarde, la señora que me ayudaba con la limpieza llego y hubo otro cólico a las 11:40 y otro a la 1:00pm, yo estaba tranquila, pero súper nerviosa, haciendo los últimos detalles de todo lo que quería que estuviera limpio para recibir a León, jajajajaa.. me acuerdo que andaba limpiando y acomodando su ropa, llego la tarde y Lin fue por mí a la casa (Luis seguía trabajando) fuimos al Hospital San Carlos, porque Misael no estaba y me iba a atender Sandra San Vicente, era la primera vez que la veía a ella, pero me sentía tranquila con eso! Fuimos, me acuerdo que subi las escaleras (Según yo para hacer ejercicio) jajajajaa…, llego Luis cuando yo estaba acostada para que me revisara, él estaba muy nervioso, pero yo le dije que se calmara, que Lin estaba conmigo. me reviso Sandra y me dijo que todavía me faltaba muchísimo, que me fuera a casa a preparar, comer y dormir!, entonces al salir de ahí Luis me dijo que tenía que regresar a trabajar por que tenía que terminar un reporte, me dio coraje, pero se me paso cuando me dio otra contracción!, dijo que si yo quería se quedaba y le dije que no, que se fuera y que cualquier cosa le avisara, pero le advertí que tuviera el celular con sonido y al pendiente…Lin le dijo que ella me llevaba a casa y que estaban en contacto, nos subimos al auto y me acuerdo que me pregunto si quería hacer algo antes de que naciera León, y si quería cortarme el pelo y según yo lo iba a hacer el fin de semana, pero al parecer no me iba a dar tiempo, así que fuimos y no recuerdo en que momento apareció Raúl, la pareja de Lin, pero ahí estaba con nosotros, fuimos a plaza las américas y pedí turno para cortarme el pelo, Lin les comento que estaba iniciando el trabajo de parto y todos estaban muy sorprendidos, pase a la silla, y todos se me acercaban como si fuera un bicho raro, ahí me dieron dos contracciones y recuerdo que había una chica embarazada y le platicamos del curso de preparación al parto y como sería mi parto… terminamos y me llevaron a casa, a las horas llego Luis, ceno y yo solo le di una mordida a la manzana que había desayunado, dormimos entre contracciones y nervios, amaneció viernes y fuimos de nuevo con Sandra y me dijo que todavía faltaba, que me fuera a casa y que caminara, que comiera y fuera preparando todo, me dijo que probablemente nacería el sábado en el transcurso del día, le pedí a Luis que no fuera a trabajar, seguimos haciendo algunas cosas de casa, llego la noche y teníamos todo listo y justo después de las 8 de la noche empezaron las contracciones muy seguidas, y empecé a buscar una posición cómoda para estar y aminorar los dolores… pusimos todas las que nos habían enseñado y nada!!!, entonces me senté en el sillón y le dije a Luis “hagamos la de las rodillas” y así pasamos toda la noche, el en el piso y yo sentada en el sillón, cada 5 minutos apretándome las rodillas y “durmiendo”, a la mañana siguiente (Sábado) llego Lin, y nos fuimos en su auto, porque ni loca me iba a subir a la camioneta, no podía alzar la pierna tan alto, entonces nos fuimos, llegamos al hospital y no recuerdo como subí al consultorio, solo recuerdo que Sandra dijo que ya nos quedáramos!, bajamos (no recuerdo como) y le dije a Luis que quería el cuarto con ventana…. Jajajajajaa, Lin me dijo que ese era para después del parto, le hable a mi papá y le dije que ya viajara porque León iba a nacer y que le avisara a mi mamá y a mis hermanos! entonces entramos al otro cuarto, ya estaba la tina llenándose, pusimos la compu con el playlist que yo había hecho durante los últimos meses, y entonces me metí a la tina y no supe más de mí, era increíble estar ahi… por algunos minutos, recuerdo que los dolores eran muy intensos, mas no recuerdo que fueran dolorosos, de repente me dijeron que ya había llegado mi papá y que si podía pasar,  recuerdo que sonrió al verme con esa cara de preocupación y felicidad y al mismo tiempo tranquila para darme tranquilidad a mí, pero no entro, solo se asomó y ya era medio día, y volví a entrar a ese estado del que no sabía nada de mí, solo pensaba en una imagen que había visto, una mujer dejándose para ir por su hijo y volver los dos juntos, entonces recuerdo que vi a Sandra sentada frente a mí y dijo, en unas dos horas tendrás a tu bebé en tus brazos, creo que eran como las 2 ó 3 cuando dijo eso, porque pregunte la hora e hice la cuenta de que nacería como a las 4!!!, y me solté de nuevo… escuchaba la música, veía a Luis con su cara de angustia y sus ojos llorosos, recuerdo que lo tomaba de los brazos cada que venía una contracción me daban ganas de decirle que estaba bien, pero no podía hablar, no estaba yo ahí, veía a Lin con toda la calma del mundo, olía súper rico el lugar….,  y tenia esa luz tenue del atardecer que siempre me ha gustado. de repente escucho que abren la puerta y me dicen que llego mi mamá y mi hermano, preguntaron si podían pasar y dije que no!, solo se asomó mi mamá… me dio gusto verla, recuerdo su pelo negro y largo y me fui de nuevo… después escuche que Sandra dijo que había que sacarme de la tina porque ya no estaba sucediendo nada…. Y me Sali… regresaron las contracciones, empecé a caminar y recuerdo que me agachaba, pero entonces vi que ya había obscurecido y empecé a pensar que Luis y Lin no habían comido y me sentí fatal, que todos estaban ahí, empecé a sentirme muy cansada y con ganas de dormir en mi cama…, caminaba de un lado a otro, me colgaba de los brazos de Luis, escuchaba la música, en algún momento me recuerdo en cunclillas en el baño, tenia ganas de defecar, pero no podía!!!, me sentía fatal de seguir ahí y que no pudiera parir, empece a llorar, le dije a Lin y a Luis como me sentía y Lin me dijo que yo no me preocupara por eso!!!, pero como no me iba a preocupar? Si hasta yo tenia la sensación de hambre y de querer estar fuera de ahí!!!, no se a que hora eran ya!!!, solo recuerdo que pedi que quitaran la música y que quería cesarea, llore como niña emberrinchada para que me hicieran cesarea, ya no me importaba nada!, solo quería dormir!!!, estaba muy cansada, entonces entro Sandra y me dijo que no, que no me haría cesarea, que tenia que aguantar mas y no le dije nada, pero cuando vi a Luis, le pedi que por favor me hicieran la cesarea, me dijo que iba a traer a mi papá para que hablara con el!!!, recuerdo que entro mi papá y como siempre con su voz en donde se que me va a dar una lección, me dijo “ que paso?” le dije lo que quería y me dijo “no!!!!, tanto hiciste y todo lo que ha pasado para que salgas con esto!, no, te propongo que lo intentes un rato mas, son 8:30 sin en una hora no pasa nada, hablamos de nuevo, me dio un beso en la frente y se salio”, entro Luis con los ojos rojos de llorar y le dije que lo iba a intentar y entonces empezamos de nuevo a pujar!!!, recuerdo mis gritos, como rugidos!!!, como había escuchado rugir a aquel jaguar en la selva lacandona, vi de reojo a Oliver (el pediatra) y pensé… este que hace ahí?, no sabia que iba a estar ahí el… pobre escondido en el baño!!!, Sandra estaba enfrente de mi y yo semi acostada, en la cama!!!, Lin de un lado y Luis del otro agarrándome, y solo oia a Sandra que decía, ahí esta, pero esta atorado, esta bien, esta tranquilo, pero parece que se esta chupando la mano y al querer salir se atora y se regresa!!!, Luis dijo, seguro que nace el domingo… lo quería matar!!!, cero que estaban ya haciendo apuestas de la hora de nacimiento…. yo quería agarrar a León y sacarlo, pero no podía, ya no podía más con mi cuerpo!!!, entonces Sandra me dijo, te voy a ayudar y de repente la vi, apoyada en mi panza… no supe mas de mi, y me escuche rugir tan fuerte que pensé que había roto el vidrio y ahí estaba León con su mano haciendo la señal de amor y paz, tan tranquilo y hermoso como siempre lo soñé… me lo pegaron al pecho y me fui de nuevo y el conmigo!!!,  escuche la fecha de naciemiento – domingo 24 de mayo a las 00:03minutos. entonces lo pesaron, ahí supe que hacia Oliver ahí jajaja, recuerdo que yo estaba al pendiente de que todo estuviera bien, no lo veía pero lo olia, por que no podía pararme ni moverme ya! Luis corto una parte del cordón y mi papá la otra!!!, después brindamos y yo pedi brindar con coca cola jajajajaa (maldita adicción) y fue el vaso de plástico lleno de coca- cola mas delicioso que he probado en toda mi vida!!!, después me pasaron al cuarto y yo toda necia que soy, decidi que podía caminar, pues ya había pasado todo y obviamente me desmaye, pero dicen que cuando me desmaye gritaba “ que no le den mamila a León”….jajajaaa, como una Leona defendiendo a su cachorro de la infame mamila, al despertar vi a mi Luis con mi León en brazos dormidos, los dos a mi lado...

 

Our Birth (Alicia, Luis and León)

 

It was Wednesday 20 May 2015. I remember going to bed feeling very relaxed, at peace. At that time I was sleeping alone, with Luis really close by in the hammock. At 3.35am a light contraction woke me up, it wasn’t very strong but it was intense, and I remembered that we had talked about this in the antenatal classes.  I knew my labour was beginning so I woke Luis up and told him, “Love, Leon is on his way.” He jumped up out if the hammock and asked if I was sure. I said yes but to go back to sleep because it’s just getting started, and I went back to sleep myself, haha!

At 6.45am I woke up again with another light contraction and picked up my phone to write to Lin. She replied that she would come over soon (by now it was Thursday) so I got up and made breakfast, even though I wasn’t hungry. Luis asked me if he should go to work, and I said yes because there was still a while to go (I remembered learning that if the contractions weren’t very close together they weren’t urgent). Lin arrived and we chatted for a while, and she said she would come back in the afternoon. My cleaner arrived and I had another couple of contractions, about an hour apart, and even though I was quite relaxed I still wanted everything to be in order and clean for Leon’s arrival, haha!

I remember I spent the morning going around the house, cleaning up and sorting out Leon’s clothes, until Lin came over (Luis was still at work) and we went to Hospital San Carlos. Misael wasn’t available so we had planned that Sandra San Vicente would look after me. It was the first time I saw her, but I felt ok with that! When we got there we climbed the stairs (I wanted to be healthy!!) to the examination room, and Luis arrived as the doctor was checking me. He was really nervous, but I told him to clam down, Lin was with me.

Sandra told me that there was still a long time to go, so I should go home and rest and eat and get ready. We left and Luis had to go back to work to finish areport – it really annoyed me but I forgot all about that when the next contraction came! He said he would stay with me if I needed him but I told him to go, I said I'd let him know if anything happened, but he had to have his phone on loud and right next to him.

Lin said she would take me home and we would keep in touch. I remembered that I’d wanted to get my hair cut before Leon was born, so Lin drove me to the hairdresser. Lin said we needed an urgent appointment because I was in labour, haha! Everyone was surprised obviously! They took me straight to the seat and everyone crowded around me. I remember there was another pregnant woman there so we chatted about our antenatal classes, how our births were going to be, etc..

Once my hair cut was finished we went home. When Luis arrived we started dinner but I could only manage one bite of an apple. We tried to sleep but it was difficult with the contractions and the nerves. On Friday morning we met with Sandra again but she said I still wasn’t ready and that I should go home to walk, eat, get things ready. She said Leon would probably be born sometime on Saturday, so I asked Luis not to go to work so that we could get everything ready. By 8pm, the house was prepared, and I started getting very regular contractions. I tried to get comfortable, remembering all the positions we had been taught, but nothing helped! Finally I sat on the armchair and told Luis we would do ‘the one with the knees.’ So we spent all night like that, me sat on the armchair, him on the floor, squeezing my knees every five minutes and ‘sleeping.’

Lin arrived the next morning and we went to the hospital in her car - no way was I climbing into our pick up truck, I couldn’t lift my leg high enough! I have no idea how I got up the stairs to the consulting room in the hospital but I did. We went to the birthing room and I told Luis I wanted the room with the window, haha, but Lin said that was for after the birth! I told my dad to come now because Leon was on his way, and to tell my mum and brothers too!

The birthing pool was ready so I climbed in, it felt amazing, and we put on the playlist I’d been working on over the last few months. I remember that the pains were really intense for a while. I wasn’t very conscious of what was going on. Then they told me my dad had arrived and he could come in, I just remember that he smiled when he saw me and that his expression was worried and happy and relaxed all at the same time.  I wasn’t aware of time passing really. I remember I had an image in my mind of a woman going somewhere to get her son and the two of them returning together.

All of a sudden – it seemed like – Sandra was there telling me I’d have my baby in my arms in two hours! I as so excited. It jolted me awake. I kept listening to the music, and looked at Luis with his worried face and teary eyes, grabbing his arms with every contraction. I wanted to tell him I was OK but I couldn’t even talk, it felt like I wasn’t really there.  I remember also looking at Lin, who was so calm and peaceful the whole time. The atmosphere in the room as so calming too, it smelled lovely and the lighting was like dusk.

My mum and brother arrived and I told them to let my mum come in. I was delighted to see her. Sandra said I had to get out of the pool because I wasn’t getting anywhere in there! The contractions came back. I started to walk and I bent over too, which is when I noticed it was dark outside. I suddenly felt really bad that Luis and Lin hadn’t eaten, and everybody was tired, esecially me, I just wanted to get home to my bed. I kept walking and listening to music, and I went to the bathroom desperate to poo, but I couldn’t!

I felt so awful to still be there but not be able to give birth. I started to cry and told Lin and Luis how I felt, and Lin said not to worry about that! But how was I not going to worry?  Even I was starving and ready to get out of there! I told them to turn off the music and that I wanted a caesarean. I was crying my eyes out but I didn’t care, I just wanted to sleep. Sandra said no, she wouldn’t do a caesarean, I had to keep going with the natural birth. I didn’t say anything, but when I saw Luis, I told him to please mak them do a caesarean. He said he was going to get my dad so I could talk to him! I remember my dad coming in and he asked, with his sensible voice, what was going on. I told him what I wanted and he said no, that I had worked so hard and was so determined to have  natural birth that it didn’t make sense to have a caesarean. He suggested we wait another hour and if still nothing had happened, we would talk again then. He kissed my forehead and left the room. It was 8.30pm and I had expected my baby at 4.

Luis came back in with his eyes red from crying. I said I’d try again so I pushed. I remember my wild screams, like roars, just like a cheetah I’d heard once in the jungle! It was then that I noticed Oliver, the doctor, and wondered where he had been the whole time – hiding in the bathroom I guess!

 

Sandra was in front of me and I was half lying down on the bed, Luis on one side and Lin on the other. Sandra said she could see Leon but he was stuck – he was calm but stuck – he was sucking his hand and it looked like he had started to come out then changed his mind! Luis said he was sure that he would arrive on Sunday then, and I wanted to kill him! I just wanted to grab Leon and pull him out myself, but I couldn’t! So Sandra told me, “I’m going to help you.” She leaned on my stomach and I heard myself roar so loudly I thought I’d shatter the glass in the room. Then there was Leon, doing the peace sign with his fingers, so chilled and beautiful, just as I’d dreamed him to be. I held him to my breast and we were together again.

They told me his date of birth: Sunday 24 May at 00.03. They weighed him and I realised again that Oliver was there, he’d been making sure everything was OK, I hadn’t been ble to see him but he’d been there.

Luis cut part of the umbilical cord and my dad the other part. Then we toasted Leon – me with a glass of coca cola (damn addiction!) – and that plastic cup of coke was the most delicious I’d tasted in my whole life. We moved to the other room and stubbornly I said I would walk. But obviously after everything that has happened I fainted. They told me as I was fainting I shouted, “Don’t give Leon a bottle!!” Like a lion defending her cub from the horror of a bottle, haha! When I came to I saw my Luis with my Leon asleep in his arms, the two of them at my side...

 

 

LA HISTORIA DE LUCIA

 

El 5 de febrero me fui a desayunar con familia: omelette de flor de calabaza y de postre crepa de cajeta, yummm! Había quedado de comer con Alberto y con un amigo muy querido, asi que a las 2 estaba con un plato de pozole frente a mi…iba a reventar, pero ufff que pozole mas rico! Y bueno, para cenar, una rebanada de pizza y media chela! No podia más!

 

A la 1 de la mañana del 6 de febrero me desperate con ganas de correr al baño.  Chinche diarreón! Pero era una diarrea rara, porque ya que terminaba y me regresaba a la cama, tenía que volver corriendo otra vez a descargar.  Después de varias veces (como una hora después) dije: "esto ya es otra cosa, esto es Lucía."

 

Estuve de 2 a 5 de la mañana midiendo contracciones, cada 3 min! Estaban muy intensas.  Cada vez que venia una, enfocaba mi vista en mis cuarzos que tenia colgados en la ventana, y visualizaba el mas pequeño de ellos, un cuarcito morado con moldura de cobre, como si fuera mi pituitaria. Estando ahí, hacia respiración de 4 tiempos: vaciaba en 4, inhalaba en 4, retenía en 4 y exhalaba en 4, y visualizaba mi pituitaria liberando oxitocina.  

 

Me metí a la regadera a una ducha larga y calentita, sentía mucho alivio al estar bajo el agua.  Cada que volvían las contracciones, seguía con mi respiración y visualización.

 

Alberto no se enteraban de nada.  A las 5 le desperté a Alberto, y a las 5:30 le llamó a Misael: quedamos de vernos en Salud Primal a las 7.

Llegamos allí y a subir las escaleras para ir al consultorio: vaya reto!

 

Me revisó Misael y me dijo que ya tenía 4cm de dilatación. Dije, "perfecto, ya casi estoy a la mitad, sólo me falta la otra mitad.” Pero también dije, "duele un chingo!"

 

Misael con su calma y enfoque atento me dice, "es normal, te duele porque te estás transformando". Wow, es una de las mejores frases de mi vida, y que me acompañó como mantra en mi labor de parto.

 

Bajamos al salón de partos y ya había llegado Vivian, mi doula.

 

Mientras se llenaba la piscina, yo me metí a la ducha, otra vez fue hermoso como me caia el agua calentita en la cabeza. Recuerdo a Alberto decir, "Ya salte Juli, te vas a acabar el agua caliente!” Y yo, "No! Dejame!" Era tan placentero estar ahí.

 

Entre los gritos y dolores, yo hacia una broma.  Yo había quedado de ir ese día a pasarlo con unas amigas a Xpuha, y me acuerdo que le decía a Alberto, "llámales a Flor y Alicia, y diles que no puedo ir porque voy a xpujar!" Jaja!

 

Ya que estuvo la piscina fue un gran alivio. Cada contracción era muy fuerte, y yo seguía con mis respiraciones en 4 y visualizando mi pituitaria.

 

Vivian me hacía un masajito con aceite de coco en la espalda baja que era la neta. Le pedí a Alberto que me lo diera él, pero lo hacía con una delicadeza, tal vez me veía frágil o pensaba que me iba a romper. Así que lo quité de ese puesto y lo mandé a quedarse a mi lado.  Con todo y su adicción al tabaco, sólo salió una o dos veces a fumar, yo lo necesitaba ahí, su presencia me causaba mucho alivio.

 

Dentro de la piscina hice de todo, estuve tumbada, daba vueltas, me colgaba del techo, bailaba, y gritaba como mandril endemoniado!

 

En cada contracción que gritaba, tenia a Viví en una mano y a Alberto en la otra, que manera de apretarlos! Les destruí las manos. Alberto lloraba con las lágrimas bien contenidas cada vez que yo gritaba, porque yo gritaba-lloraba-rugía y él, pues yo creo que se asustaba.

 

En general yo respiraba y gritaba, gritaba: Alberto! Lucía! Y en una ocasión grité: mamá!!

 

Las contracciones venían más y más Fuertes. Llegó un punto en que le dije a Vivían, entre lágrimas, "No puedo!" Y ella me respondió, "Si puedes!" Sólo eso, y yo, ufff, sentí que esas palabras recorrieron todo mi cuerpo y llenaron cada una de mis células.

 

De ahí en adelante, además de gritar los nombres de Alberto y Lucía, gritaba, "me estoy transformando!"

 

Vivi me sugirió cantar para abrir mi garganta y así también ayudar a abrir mi conducto vaginal. Yo no podía pensar en nada - no habíamos llevado música ni velas, ni olores ni nada - de repente se me vino a la cabeza un mantra que cantaba mucho en Cuermavaca. Entonces salió desde el fondo de mi diafragma un canto hermoso que repetí 3 veces y me llené de paz y de mas fuerza. Ya faltaba menos.

 

A las 16:00 me revisa Misael y dice que ya estaba en 10cm. Ahora sí, a pujar mija!

 

Yo no me lo creía que ya eran las 4. Yo sentía que había pasado muy poco tiempo.  Pero mi cuerpo no - mi cuerpo ya estaba muy cansado.  Comencé a pujar de pie, en postura de la diosa. Alberto se asomaba y me decía, "Ya veo la cabeza! Sí tiene pelo Juli!" Me dijo esto porque yo ya la había soñado con pelo, jaja!

 

Pero nomás no salía la Lucía, y yo ya estaba agotada. Así que me tumbé en la cama y seguí pujando.  Siento que la postura no me ayudaba mucho, pero yo ya no podía más.

 

A las 16:55 nació Lucía. Misael me tuvo que ayudar a sacarla, creo que metió su mano a mi vagina, o no? Jaja no sé, pero yo sentí que me ayudó.

 

Y ví a Lu.

 

Dije, "Hola mi amor! Ya te quería conocer!"

 

Que cosa más bonita, rosadita con sus ojitos abiertos. La pegué a mi cuerpo desnudo, y ya estaba llorando! Buscó mi pecho y sin problema alguno comió de mi.

 

16 horas de parto. 16 horas de transformación. Me partí y volví a nacer con mi hija.

 

LUCIA´S STORY

 

On 5 February I went for breakfast with my family: I had courgette omelette and a crepe for dessert, yum! Then, I’d arranged to have lunch with Alberto and a really good friend, so at 2pm there I was with a big plate of pozole in front of me…I felt like I was going to explode, but wow the pozole was so delicious! Finally, for dinner, I had a piece of pizza and half a beer – I couldn’t eat a single thing more!

 

At 1am on 6 February I was woken by an urge to rush to the bathroom, damn diarrhea! But it was a strange diarrhea, just when I thought I’d finished I had to rush back to the bathroom. After about an hour I realised this was something else…this was Lucia!

 

Around 2 – 5am I was starting to measure my contractions, they were every 3 minutes. They were really intense. Each time one came, I focussed on the quartzes I keep arranged at the window, and I imagined the small purple one with the copper frame as if it were my pituitary gland; I used that image as I was breathing in counts of four – emptying my lungs, inhaling, holding my breath, exhaling…

 

I went to the bathroom and had a long, hot shower. It was so refreshing to be under the water. Every time the contractions returned, I visualised the quartz and kept up my breathing exercises.

 

Alberto didn’t have a clue what was going on! At 5am I woke him up, and at 5.30am I called Misael, and we arrange to meet in Salud Primal at 7am. Once we were there, it was such a challenge to climb the stairs to the consulting room!

 

Misael checked me over and said I was 4cm dilated. Perfect, I thought, I’m almost half there so the rest shouldn’t take too long! Still, I also thought that this REALLY hurts! Misael, with all his calmness and insight, said, “That’s normal, it hurts because youre transforming.” That was one of the best things I’ve ever heard! I used it as a mantra throughout the birth.

 

We went down to the birthing room and saw that Vivian, my doula, had arrived.

 

As the birthing pool was being filled, I went into the shower, and the hot water felt so beautiful. I remember Alberto saying, “You have to get out now Juli, you’re going to use up all the hot water!” I told him to leave me alone – it was too lovely in there!

 

 

Once I was in the birthing pool, again the water felt so good. Each contraction was really strong. I continued my visualisation and breathing exercises.

 

Vivian massaged my lower back with coconut oil. I asked Alberto to do the same, but he was so delicate and I had to shout at him to press harder! I don’t think he understood, or he didn’t want to hurt me. I relieved him of that post and told him just to stay with me! He was really great, and I needed him there; even though he smokes he only went out once or twice for a cigarette.

 

In the pool I did a bit of everything. I lay down, turned around, danced, and screamed like I was possessed!

 

With every contraction I screamed, but I had Vivian on one side and Alberto on the other, squeezing their hands. I’m sure I must have broken those hands! Alberto was crying quietly every time I screamed, because I was crying and screaming, and I think he got a shock. I was shouting for him, for Lucia, and once even for my mother!

 

The contractions were stronger and stronger until it got to the point where I said to Vivian between tears that I couldn’t cope anymore! She simply said, “Yes you can!” Ah, I felt these words run through my whole body and filling each one of my cells

 

From then on, as well as shouting for Alberto and Lucia, I was screaming, “I’m transforming!” Vivi suggestedthat I sang something because opening up my throat would also help open my vaginal passage. I couldn’t think of what to sing – we hadn’t brought music or candles or anything – but suddenly a mantra that I sang a lot in Cuermavaca popped into my head and I sang right from the bottom of my diaphragm a beautiful song, which I repeated 3 times, and it filled me with a sense of peace and strength. I was nearly there.  

 

At 4pm Misael checked me over again and I was a 10cm dilation – time to push!!

 

I couldn’t believe that it was already 4pm. I felt that hardly any time had passed. But my body realised; it was very tired. I started to push while on my feet, in the goddess pose, and Alberto told me, “I can see her head! She does have hair, Juli!” He said that because I’d dreamed she had hair, haha!

 

But Lucia still didn’t come out and now I was exhausted. So I lay down and kept pushing. I don’t think that position helped much, but I couldn’t face any other way.

 

At 4.55pm Lucia was born. Misael had to help me get her out, I think he put his hand inside me, or did he?! Haha, I don’t know, but I felt like he helped me.

 

Then I saw Lu!

 

“Hello my love, I was so ready to meet you!”

 

What a beautiful little thing – she was flushed and had her little eyes open. I held her close to my baked body and ah, then I cried! She found my breast and began to eat, no prolem!

 

16 hours of labour, 16 hours of transformation. I left and was born again with my daughter.

 

 

LA HISTORIA DE SARAH

 

Fue un parto en casa, un parto sin dolor, un parto muy rápido - tal como lo imaginaba, pero que sentía que no fuera possible, ¡para mí era una sorpresa!

 

Todo empezó a las 12:40. Me despertó un sonido, y ¡pook! de repente una sensación de mojarme. Me dí cuenta que el liquido que había salido no era pipí. Me dieron ganas e hice popo involuntario dos veces. Sentí miedo, rush, adrenalina. Me desvestí pero me calme: pensé que igual, puede pasar días así y si aún no he dilatado pues no estuviera lista. De todas formas le escribí a Nayeli y ella me pidió que le hablara a mí doctor. El doctor me dijo que cuando empezaran más fuertes estas incidencias que le avisara.

 

Creo que ya rompí fuente - le dije a mi pareja Jorge.

 

¿Que hacemos? – me preguntó.

 

Empezaron los dolores, pero seguía pensando que aún estabamos iniciando, porque cuando dí la luz a mi primer bebé Mar, fue un parto de larga duración. Durante aproximadamente una hora los dolores estuvieron iguales: solo venian y se iban, pero no se cambiaban de intensidad, aunque estaban mediamente fuertes. No podia ponerme cómoda. Me metía y me salía de la regadera, me intente acostar de nueva en la cama, pero no pude y ahi fue cuando sospeche que ya era trabajo de parto. Con Mar, nunca pude acostarme para descansar ní en la camilla del hospital, y tuve que ir en silla de ruedas al baño.

 

Entonces, me salí a la sala. Puse una toalla una sobre la pelota y otra en el sillón y me senté sobre la pelota. Me tome una selfie y les avise a mis amigas que "esta Ma ya había empezado!"

 

Ahí me dí cuenta que eran las 2 de la mañana. Quería cubrir los sillones con el plástico pero no estaba segura si mi pareja los había traído, ¡grrr! Entonces no hice mas que las toallas, que eran blancas (¡grrr!). Escuchaba a Mar llorando que entre que se quería despertar. Salió Jorge ya despierto y me preguntaba como iba, ¡pero no recuerdo que le conteste! Aquí estuve un rato hasta que volvieron las ganas de hacer popo involuntario. 

 

Recuerdo que me miraba en el espejo, porque me acordaba de las palabras de Nayeli que cuando estamos en trabajo de parto, entramos en trance y la cara se nos puede desfigurar, y ¡yo esperaba darme cuenta!

 

Hubo otro pensamiento frente al espejo: fue decirle a mi bebé y a mí que si estaba nerviosa, pero que estaba dispuesta a recibirla como quisiera llegar.

 

Después fuí una vez mas al baño pero esta vez ví una gota de sangre que fue otra señal que vendría muy pronto mí bebé, pero nunca sospeche que tan cerca estaba.

 

Todo este tiempo yo contenía mis gritos, no porque me los aguantara sino porque estaba consiente que no quería que Mar se asustara. Decidimos llamarle a … para que viniera a buscarle a Mar, y cuando escuche que ya se habían ido todos, pegue el primer ¡gritooo!

 

Ya vino la segunda ola y en eso siento la cabeza, y le dije a Jorge que ya viene!!! 

 

Me hinque en la regadera y escuche a Misael, que me dijo ya casí está aquí y en el siguiente sale. Pasaron dos o una ola más y ya, ¡mi bebé estaba en mis brazos, y yo temblaba de la felicidad!

 

Jorge entró y me abrazo, nos abrazo, y unos minutos después escuché a Nayeli: ¿¿oigan que es???

 

¡Espera! Dijimos Jorge y yo al mismo tiempo. Ya lo separe un poquito para saber que era. ¡Una hermosa niña!

 

Para mí era una sorpresa total. Mar todo el embarazo dijo que era niño y yo ¡siempre le creí! Pero parece que Mar sabía cuanto amo las sorpresas.

 

Es así como Sarah llegó a nuestras vidas, tan rápido, hermoso y siendo una gran sorpresa.

 

¡¡Te amo mi niña!! 

 

 

 

SARAH´S STORY

 

It was a home birth, a painless birth, a fast birth – it was everything I hoped for but thought would never happen, for me it was a complete surprise!

 

Everything started at 12.40. A sound woke me up and boom, suddenly I thought I had wet myself. I realised that the liquid I felt wasn’t pee, and that I really needed to go to the bathroom. I felt scared but full of adrenaline; I undressed and tried to calm myself down. I told myself that this could keep happening for days and if I wasn’t yet dilated then I wasn’t ready to give birth. Still, I called Nayeli and she told me to call my doctor, who told me to call again when the symptoms got stronger.

 

“I think my waters have broken,” I told Jorge, my partner.

 

“What shall we do?!” he asked.

 

The pains began, but I kept thinking that this was still just the beginning. When I had my first baby, Mar, the labour lasted a long time.

 

Now the pains came and went for about an hour, and although they were pretty strong they didn’t change in intensity.

 

I couldn’t get comfortable. I went in and out of the shower, I tried to go back to bed, but nothing worked. It was then that I thought perhaps the baby was on its way. When I had Mar, I couldn’t get comfortable at all, not even in the hospital bed, and I had to go to the bathroom in a wheelchair.

 

So, I went to the living room. I put a towel on the armchair and the exercise ball. I took a selfie and told my friends that this mother had begun!

 

It was then that I realised it was around 2am. I wanted to put plastic on the armchair but I wasn’t sure if Jorge had brought it, grrr! So I just used towels, which were white – grrr again! I heard Mar crying and realised she had woken up during all this. Jorge was also awake, and he asked me how it was going. I can’t remember what I told him!

 

I remember that I looked in the mirror because Nayeli had told me that during labour women can go into a trance and our faces can begin to morph, and I hoped I could see that happen!

 

I had another thought while I was looking in the mirror; that I wanted to tell my baby and myself that although I was nervous, I was ready to welcome my baby to the world however she wanted to arrive.

 

I went to the bathroom once more and this time I saw blood, which was another sign that my baby was almost here, but I didn’t realise just how soon she would arrive.

 

This whole time I’d been stifling my shouts, not because it wasn’t painful, but because I didn’t want to frighten Mar. We decided to call someone to come and collect Mar. When I heard them leave with her, I let out my first shout!

 

Then came the second contraction and with that I felt the head, and I told Jorge our baby was on its way!

 

I got into the shower and heard Misael, who said that the baby was almost here and with the second push she would be here. Sure enough, one or two more pushes later and my baby was in my arms and I was shaking with happiness!

 

Jorge came in and he hugged me, we hugged each other, and moments later I heard Nayeli shout, “hey you two, what is it then?!”

 

“Hang on!’” Jorge and I called at the same time. I checked; “She’s a beautiful girl!”

 

For me that was a complete surprise! During my whole pregnancy Mar had said it was a boy and I believed her. But it seems Mar knows how much I love surprises.

 

 

 

And so that’s how Sarah arrived in our lives, so quickly, so beautifully and a brilliant surprise. I love you my girl!

 

 

LA HISTORIA DE LUCIA

 

A Lucía la esperábamos para el 18 de Enero del 2016. Todo el mundo decía que yo no iba a aguantar para enero, que con la panzota que tenía llegaría a finales de diciembre! Por mí parte, yo le rogaba a Lucía que se esperara por las fechas de fiestas y cumpleaños de la familia. Al final, su llegada era una historia un poco larga.

 

Empezó el día jueves 7 de Enero cuando me fuí para pasar un día en un hotel con las tías de Edgar, mí pareja, y lo disfruté mucho; puse al sol la pancita y comí mucho! Casí al momento de irnos, fuí al baño y ¡sorpresa! El tapón mucoso. Pero, no entendí que significaba, pues no sabía ¡era la primera vez que me pasaba! Fuera de eso, todo siguió normal, sin ningún otra señal de que se acercara el momento.

 

El sábado 9 de Enero fuí con Edgar a un bautizo.  Me sentía súper contenta con mí panzota, y ya saben como es, todo el mundo preguntando para cuándo. El día pasó normal, de nuevo sin señales de nada. Volvímos a casa de mis padres, ya que estabamos viviendo allí por la cercancía a todo y por que el parto iba a ser en casa. Edgar salió a tomarse unas cervezas con unos amigos y yo me quedé en casa a dormir con mi sobrinito. Recuerdo que antes de dormir sentí unos tipo cólicos pero suuuper leves, así que no le di importancia y dormí.

 

A las 12:45 am me paré al baño para hacer pipí y ¿cuál es mi sorpresa? Pues al llegar al baño ¡¡splash!! Agua por todos lados. Salí del baño y desperté a mi mamá (mi mamá es enfermera). No sabíamos si hablarle a Misael por la hora y sobretodo por que yo no tenía dolores, pero pues al final ¡tenía que avisarle para que me dijiera que hacer!

 

Misael me preguntó que como iban los dolores y pues yo no sentía nada. Él y Nayeli me aconsejaron que descansarar por que lo bueno apenas empezaba. Le mande mensaje a Edgar que ya había roto fuente y me contestó, "¿¿Que hacemos?? ¿¿Ya vamos al hospital??" Le dije que ya había hablado con Misael, y que lo esperaba en casa – pero claro, ¡no pude dormir de inmediato!

 

Por mi cabeza pasaban mil cosas. Estaba emocionada, nerviosa, feliz, pero sobretodo impaciente por sentir las contracciones.

 

El Domingo 10 de Enero me paré super temprano para terminar de arreglar las cosas para la llegada de Lucía. Con la ayuda de mi familia, prepabamos agua, los muebles, las sábanas, velas, música, ropa de Lucía, en fin, todo. Yo seguía sin contracciones pero en constante movimiento y goteando y goteando!

 

Misael y Nayeli llegaron como a las 3 de la tarde. Me revisó Misael y tenía 1cm de dilatación y Lucía no había encajado aún. Me mandaron a caminar y caminar y hacer ejercicios y que los mantuviera al tanto de las benditas contracciones que no llegaban.

 

Recuerdo que le mande mensaje a Naye preguntándole qué podía comer, y me dijo que lo que yo quisiera. Así que me fui a caminar a la plaza con Edgar y me eché una torta de pastor jajajaja.

 

Por fin, a las 12 de la noche empecé a sentir contracciones leves y las registré en mi súper aplicación que había descargado en mi cel. ¡Me emocioné y hasta desperté a Edgar para decirle! Pero como a las 4 de la mañana ya sentía ansiosa, triste, desesperada, por que yo sabía que esto no estaba avanzando. Mí papá bajó y me vio llorando en la sala; trato de calmarme y me dijo que todo iba a estar bien, que no me preocupara.

 

El lunes 11 de Enero llegó Misael con Vivian como a las 9 de la mañana, me revisó y todo seguía igual, 1cm de dilatación, Lucía sin encajar y yo sin dolores (por lo menos algo bueno supongo…). Edgar y yo habíamos acordado que si resultaba ser necesario una cesárea nos íbamos a ir al hospital, sabiendo que mi mamá trabaja ahí y pues que nos iban a tratar muy bien. Camino al hospital lloré como Magdalena, no estaba preparada para eso, no estaba en mis planes, ¡¡simplemente no!! Me sentí mal conmigo misma por no haber podido tener un parto natural.

 

Al llegar al hospital como a las 10:30 am, obviamente cada medico que me vio o revisó me regañaba por que ya tenía muchas horas con la fuente rota - aunque a ellos les dijimos que tenía 12 horas precisamente para evitarnos el sermón, ¡¡en realidad ya llevaba 33!! Creo que me revisaron 3 médicos diferentes, y la última doctora que me revisó llegó a regañarme muy feo. Que por que me había esperado tanto, que ponía en riesgo a mi bebé, que no por eso me iban a hacer cesárea, había que esperar, que no era tan fácil... y yo por dentro ¡¡YA CALLATE Y SACA A MI BEBÉ!! Al tiempo que me regañaba me hizo un tacto, pero en ese momento me tenían puesto el aparato para escuchar la frecuencia cardiaca de Lucía, la cual estaba perfecta. Pues, la bruta me hizo el tacto más doloroso de todos, sentí hasta que movió a Lucía o algo así ¡y obviamente los latidos de Lucía se dispararon al mil! Pues ella agarra y me dice, "ya ves, ¡tu bebé está cardiaco!" Ay no, ¡feo feo!

 

En ese mismo momento aviso que me iban a meter al quirófano y yo pues MUY feliz – me urgía que sacaran a Lucía. Mi mamá entró a verme y me dijo que ya había hablado con el médico encargado para que ella pudiera estar en la cirugía. Entré al quirófano, me pusieron la epidural y todo fue muy muy rápido. La anestesióloga super linda, me acariciaba la cabeza y me iba diciendo junto como iba todo. Recuerdo perfecto cuando me dijo ya iba a nacer mi bebé, y habían pasado como 10 minutos apenas. A las 3:36pm nació, la escuché llorar. La limpiaron y me la llevaron, me la acercaron, me dijeron, "es una niña!" Y al momento me ponían su vagina en la cara ¡jeje! Besé su carita y lloré. ¡Ahora me sentía que me moría! No podía respirar, por el frio se me tapo la nariz y me dieron ganas de vomitar, temblaba incontrolablemente. La anestesióloga me puso algo para regularme y trataba de calmarme. Me llevaron a recuperación y yo seguía temblando pero mal, me pusieron mil cobijas y hasta una lámpara por que yo moría de frio. Pude dormir un rato y como a las 7 pm me pasaron a piso y por una puerta pude ver a Edgar, mis suegros, hermanas y mi papá, lloré de la emoción.

 

En seguida entró Edgar a verme y me dijo que Lucía era hermosa, su cara era de emoción total. Como yo había estado con muchas horas con la fuente rota le tuvieron a Lucía con antibióticos, por que en sus laboratorios había salido algo anormal y la tenían en observación. El día miércoles 13 me dieron de alta, pero a Lucía no, y esperabamos hasta el viernes para poder llevarla a casa. Pasé miércoles, jueves y viernes yendo al hospital cada 2 horas y media para darle de comer exclusivamente; si las enfermeras me veían cargarla y admirarla me regañaban. La besaba lo poco que me dejaban. Por lo menos me sirvieron esos días para descansar y reponerme un poco de la cesárea. El viernes me paré temprano, me arreglé y fui al hospital pensado, "hoy traigo a mi bebé a casa." Gracias a Dios todo salió bien en sus laboratorios y ese día por fin la pude llevar a casa y besarla y cargarla todo el tiempo ¡¡sin que nadie me dijera nada!!

 

LUCIA´S STORY

 

We expected Lucia on 18 January 2017. Everybody said it wouldn’t take that long, since my belly was so huge, they thought she would arrive at the end of December! Still, I asked Lucia to at least wait until after Christmas and the upcoming family birthdays! In the end, her arrival became quite a story!

 

It all began on Thursday 7 January when I went to spend the day at a hotel with my partner Edgar’s aunties. I had a great time – I got some sun on my belly and ate loads! Just as we were leaving I went to the bathroom where, surprise, I passed the mucous plug. I didn’t realise its significance since, well, this was my first time so I didn’t know what to expect! Otherwise, everything stayed the same, and there were no other signs that the moment would soon be here.

 

Edgar and I went to a baptism on Saturday 9 January. I was so happy with my big belly, and you know how it is, everyone was asking when I was due. Again there were no more signs that Lucia was coming. We went back to my parents’ house, where we living for the moment since it was closer to everything we needed for the birth, and because we wanted a home birth. Edgar went out for a few drinks with his friends and I stayed at home to look after my nephew. I remember just before I fell asleep I felt some stomach cramps, but they were so light I didn’t think anything of them.

 

At 12.45am I got up for a wee but to my surprise water flowed everywhere! I went to wake my mother up (she’s a nurse). We didn’t know whether we should call Misael since it was the middle of the night and anyway I didn’t have any pains, but in the end we had to because we didn’t know what to do!

 

Misael asked me about the pains but I said I didn’t feel any. Both him and Nayeli told me to try and get some rest because the fun was only just beginning. I messaged Edgar to tell him my waters had broken. He replied, ‘What do we do?! Do we go to hospital?!’ I told him I’d spoken to Misael and that I needed to wait at home. But obviously, I couldn’t sleep!

 

So many thoughts ran through my head. I was excited, nervous, happy, but most all, desperate to feel contractions.

 

I woke up very early the following day so I could prepare everything for the birth. With my family’s help we prepared water, furniture, sheets, candles, music, clothes for Lucia – basically everything. I still didn’t have any contractions but I kept moving around, and kept leaking!

 

Misael and Nayeli arrived around 3pm. Misael checked me over and said I was around 1cm dilated and Lucia wasn’t yet in position. He told me to walk and walk and do exercises and to keep doing it until the blessed contractions arrived! I even asked Nayeli if there was something specific I should eat, but she told me to have whatever I fancied. So Edgar and I went into town and I had shepherds pie, haha!

 

Finally, at midnight, I started to feel light contractions so I logged them in the brilliant app I’d downloaded. I was so excited so I woke Edgar up to tell him! But at around 4am I felt anxious, sad and desperate, because I knew I was still nowhere near ready to give birth. My dad found me crying in the living room and tried to comfort me, telling me everything would be OK in the end and I shouldn’t worry.

 

By Monday 11 January still nothing had progressed. Misael said the dilation was the same and Lucia still wasn’t positioned correctly. I didn’t have any pain – at least that was one good thing I suppose… Edgar and I had agreed that if it was necessary I would have a ceasarian. We decided it was for the best now, especially as my mother worked at the hospital so we would be well looked after. On the way to the hospital I cried my eyes out; I hadn’t planned for this and I wasn’t ready for it. I felt terrible with myself for not being able to have a natural birth.

 

Once we arrived at hospital, all of the doctors who saw me told me off for having waited for so long to come in after my waters had broken. Even though we told them it had only been 12 hours so we could avoid their sermons, it was in fact 33! Around 3 different doctors checked me over, until the last one, who told me off especially badly – why had I waited for so long, I was putting my baby at risk, they couldn’t just give me a caesarian straight away I had to wait, etc etc, and inside I was screaming, ‘Just get my baby out of me!!’. As she was telling me off, she was giving me a physical check. I could hear Lucia’s heartbeat, which was perfect, until the brute touched me so violently that I thought Lucia moved inside me, then of course my baby’s heart began to race!  Well the doctor gripped me and she shouted, “You see! Your baby has a problem with her heartbeat!” Oh, it was so horrible.

 

Luckily they were ready to take me into surgery and I was delighted, I was so ready for them to get Lucia out. My mother came in to see me and told me she had checked with the doctor in charge and that she would be able to come into the operating room with me. Once we were in there, they gave me the epidural and everything went really quickly. The anaesthetist was lovely, stroking my hair and telling us exactly what was happening. I remember perfectly when they told me my baby was going to be born, and barely ten minutes had passed. She was born at 3.36pm and I heard her first cry. They cleaned her up and gave me her, telling me, “it’s a girl!” as they pushed her vagina in my face, haha! I kissed her tiny face and began to cry.

 

Now, I literally felt like I was going to die. I couldn’t breathe, I was freezing and shaking uncontrollably, I felt like I was going to throw up. The aneasthetist gave me something to regulate me and they took me away to recuperate. I had heaps of covers on me and even a heat lamp, I was so cold. I managed to get some sleep and later on, when they moved me to another room, I could see Edgar and my family.

 

Edgar told me that Lucia was beautiful and her face was so expressive! Since I had waited so long after my waters broke, they had to give Lucia antibiotics and keep her in hospital for observations, since they had found a couple of abnormalities when they checked her. On Wednesday they let me go home but we had to wait until Friday for Lucia to be allowed to come home. I went to the hospital every day, every two a half hours, to breastfeed her. If the nurses saw me hold her or admire her they told me off. Still, I kissed her as much as I could. At least I was able to rest in those days and recover a little from the caesarian. On Friday I woke up early and got ready to go to the hospital, thinking to myself, “today I’ll bring my baby home.”

 

Thank God, everything went OK and finally I was able to take Lucia home, where I could hold her and kiss her all the time and nobody could tell me otherwise!!  

 

LA HISTORIA DE INES

 

Una semana antes de que la Inés naciera, ¡llegó toda mi familia! Yo sospechaba que nacería pronto, porque me daba un calambre horrible en la pierna izquierda, desde la espalda baja hasta el pié. Uff, recuerdo que salíamos a caminar y yo de repente no me podía mover porque sentía que venía el calambre. La Inés estaba super acomodada, ¡lista para salir! Y yo ya caminaba como pingüinito, y ¡¡mi panza era enooooorme!!

 

Las 40 semanas se cumplían el 27 de Diciembre, que era el cumpleaños de mi papá, entonces decía que si nacía ese día le iba a poner Roberta, ¡jaja!

 

Yo le decía a mi bebé que estábamos listos para recibirla el día que quisiera, pero que sería mejor que no lo viniera el 24, 25, 31 o 1, ¡jajaja!

 

Justo el 24 de Diciembre, en la noche, ya listos para la cena, voy al baño y veo un poco de sangre. Me asusté, pero antes de hacer llamadas o decirle algo a alguién me puse a investigar en internet. ¡Ví que era normal! Entonces, empecé a sentir ligeras olas, y yo seguía sin decirle nada a nadie. ¡Era noche buena, no noche de parto!

 

Me fuí al baño otra vez y ¡salió el tapón mucoso! Ahí si le marqué a Misael, me daba un poco de pena molestarlo en plena cena, pero no me iba a quedar tranquila sin que me dijera que todo era normal y que aún no nacería mí bebé. Así que después de la llamada me relajé, mis olas eran super super leves, y muy espaciadas, ni siquiera conté los tiempos. 

 

El Juan, mí pareja, subió cuando yo estaba hablando con el Misael. Le platiqué y se puso súper nervioso, en lugar de estar relajado para esperar el momento del nacimiento, ¡se puso muy muy borrachito! Fue como si le hubiera dado un shot gigante de todo o algo así, ni siquiera había tomado tanto y se le subió rapidísimo con la noticia ¡jaja!

 

Yo cené sentada en la pelota de pilates y me fui a dormir temprano. Todos estaban entre nerviosos, contentos, emocionados, ¡se sentía padrísimo el ambiente! 

 

Al día siguiente nada, como si nada hubiera pasado. No hicimos mucho, pasamos el día relajados, incluso que el Juan y mi papá se fueron a la playa. En la noche mis papás, mis hermanos y yo, fuimos por un cafecito. Eran como 9:44pm cuando sentí una ola un poco fuerte, pero soportable. ¡¡Me dio muchísima emoción!! Todos se me quedaron viendo como diciendo, ¿y ahora qué hacemos?

 

Mi mamá y mi hermana se encargaron de contar el tiempo entre olas, ¡fue divertido! 9:44, 10:06, 10:22 ok! 10:33, 10:43, 10:47, 10:51, 10:55, 11:02 y ¡¡perdimos el registro!! Yo me puse a subir y bajar escaleras, caminar, sentadillas, de todo para sentirme major. Le avisé a mi doula Lin y ella le avisó a Misael. Me dijo que le fuera avisando cómo iba todo.

 

Me metí al baño y no quería salir, sentía la necesidad de estar en el baño. Quería estar sola y concentrada en mi respiración.  Recuerdo que Lin me preguntó cada cuánto tenía las olas, y yo calculaba cada dos o tres minutos con la panza, duraban como un minuto. Todo se volvió super rápido en muy poco tiempo. Era una sensación rarísima, moría por ver ya la carita de mi bebé, me concentraba en pasar cada ola respirando y visualizando lo que venía, y al mismo tiempo esperaba que no fuera tan doloroso.

 

Mi mamá y el Juan del otro lado de la puerta, ¡con los nervios de no saber qué pasaba! Mi mamá me decía que no le pusiera seguro a la puerta y yo, ¡¡¡noooo pero déjenme en paz!!!

 

Más o menos a las 12, entre que salía y entraba al baño, caminaba; quedé con Misael de revisarme a la 1 en Salud Primal, así que decidí meterme a bañar. ¡Fue lo mejor! ¡Estuve una hora dentro del agua y no me dí cuenta! Se sentía deliciosa el agua caliente.

 

Eran unas olas muy fuertes y muy seguidas, me sequé como pude, me enredé en la toalla como pude, me fui a mi cuarto, me senté en la cama y le dije al Juan que le hablara a Misael porque ¡la Inés iba a nacer en la casa! Me da risa recorder la cara de Juan. Me dijo que no, que ya era hora de ir a Salud Primal y que habíamos decidido tenerla allá. Sólo tenía la maleta de la Inés entonces el pobre del Juan hizo mi maleta como pudo con un poco de todo. Y al final no usé nada. Yo en ese momento pensé en irme en toalla, pero no, ¡como pude!

 

Uuuiii bajar las escaleras y subirme a la camioneta fue todo un show, ¡tenía mil olas por minuto! Yo sentía que la Inés estaba a nada de nacer. Cada curva, cada tope, cada reducción o aceleración de la camioneta lo sentía, ¡todo sentía! Me fui todo el camino con los ojos cerrados tratando se sentir el movimiento lo menos posible. 

 

Llegamos a Salud Primal como 1:30am del 26 de Diciembre. Nos recibió Misael, me revisó y ya tenía 8 de dilatación. Creo que todos nos sorprendimos de que ya tuviera tanto.  Por cierto, ¡¡jamás creí que el tacto fuera tan tan tan incómodo y feo!! ¡Que horror! Recuerdo que Misael me preguntó a qué hora rompí membranas, y yo ni en cuenta, entonces dedujimos que fue mientras estaba en la regadera. Y supongo que por eso me sentí ya en el estado ese de estar como en otro plano, ¡Que loco! 

Mi papá y mis hermanos se encargaron de llevarme agua, Gatorade y snacks y llamamos a Lin para que viniera.

 

De ahí en adelante recuerdo todo como por episodios. Recuerdo decirle a todos que se salieran del baño y a Lin diciéndome que no, que no me iban a dejar sola. Yo sentada en el escusado y el Juan enfrente de mi en cuclillas, era mi soporte en cada ola. Una vez le dije ya vete, iba saliendo del baño y le dije no, quédate ahí en la puerta, llegó la ola y yo ¡¡veeeeen aquííí!! Hubo mucho masajito, chiqueo, paños en la frente por parte del Juan, mi mamá y Lin hasta que por fin se llenó la tina.

 

Antes de pasarme a la tina me dijo Misael que podía tocar la cabecita de la Inés, la toqué y sentí super raro.  Al Juan le encanta la parte en que me paso del baño a la tina, el Juan salió y gritó ¡afuera todos! Y mi papá y mis hermanos salieron rapidísimo del cuarto. Juan dice que se sintió poderoso, ¡jaja!

 

Wooooow que rico es estar en agua caliente. Al principio la sentí muy caliente y entrar fue muy complicado, pero que delicia, me relajé muchísimo. ¡Ya quería conocer a mi bebé!

 

Entre cada ola sentía que me quedaba dormida y me despertaba la ola, gritaba y sentía tan bien. Llegó el momento en el que decía ya ya no puedo más, y mi cabeza me decía, ¿cómo no? ¿Qué más puedo hacer? Mi bebé va a nacer ya. Me dijo Lin que grité, Y`a niña, ya sal! Y fue cuando a las 03:37 am nació mi chiquita!

 

Misael me ayudó a recibirla, la pusimos en mi pecho y ella me volteó a ver con sus ojitos enormes. No lloró, no hizo ningún ruido, me miró y yo morí de amor. Lin me ayudó a pegarla al pecho y fue lo más hermoso del mundo. ¡¡Mi bebita hermosa!!

 

Tocamos el cordón, se siente padrísimo como late y la textura que tiene. El Juan lo cortó ya que terminó de latir. Todos a mi alrededor estaban muy muy felices, mi mamá era la más emocionada. Le di al Juan a la Inés en lo que me pasaba a la cama. ¡Ví que era igualita a su papá!

 

No puedo creer que ya pasó un año!! Soy la más feliz y enamorada! Me ha enseñado tanto! Es el amor más puro del universo!! Me encanta la manera en que el Juan la ve. Definitivamente es lo mejor que nos ha pasado!!

 

INES´ STORY

 

The week before Ines was born, my whole family arrived! I thought she would be born soon, because I was getting horrible cramp in my left leg, all the way from my back to my foot! Oof, I remember we would go out for a walk and suddenly I wouldn’t be able to move because I felt the cramp coming on. Ines was really comfortable, ready to come out! And by now I was walking like a penguin, and my belly was huuuge!

 

My due date was 27th December, which is also my dad’s birthday, so I joked that if she was born on that date I would call her Roberta, after him!

 

I told my baby we were ready for her to arrive whenever she wanted, but really it would be better if she didn’t come on the 24th, 25th, 31st or 1st

 

Then on 24th December, in the evening, just as we were ready for dinner, I went to the bathroom and saw a little blood. I got a shock, but before I made any calls or told anyone, I had a quick look online. I saw it was normal! And then, I started to feel light contractions, but I still didn’t say anything to anyone. It was Christmas Eve after all!!

 

I went to the bathroom again and passed the mucous plug came out! So then I did call Misael. I felt bad interrupting his Christmas Eve dinner, but I wouldn’t have been able to relax unless he told me it was normal and that my baby wasn’t on her way. So, after the call, I did relax, because my contractions were so light and spaced apart that I didn’t even count the times.

 

Juan, my partner, came in when I was talking to Misael. I told him what was happening and he got really nervous! Instead of relaxing to wait for the birth, the alcohol he had been drinking suddenly hit him! It was as if somebody had given him a shot of something really strong, he hadn’t even had that much but suddenly he was very drunk! Haha.

 

I ate dinner sat on the exercise ball and went to bed early. Everybody was a mix of nervous, happy, excited…the atmosphere was brilliant!

 

The next day I felt nothing, and it was as if nothing had happened. We didn’t do much, just relaxed, and my dad and Juan even went to the beach. That evening I went for coffee with my family. Around 9:44pm I felt quite a strong, but bearable, contraction. I was so excited!! Everybody looked at me like, ‘now what do we do?!’

 

My mother and sister started counting the time between contractions. It was fun! 9:44, 10:06, 10:22 ok! 10:33, 10:43, 10:47, 10:51, 10:55, 11:02, then we lost where we were! I started to walk up and down the stairs, walk around, everything to try to feel better. I told my doula Lin what was happening and she told Misael. She told me to keep her updated with what was happening.

 

I went to the bathroom and didn’t want to leave, I really felt like I needed to be in there. I wanted to be alone, concentrating on breathing. Lin asked me how often the contractions were coming, and I calculated there was one every two to three minutes and they lasted about a minute. Everything was happening so fast. It was such a strange feeling, dying to see my baby’s sweet face but at the same time hoping it wouldn’t be too painful, so I concentrated on breathing through my contractions and visualising what was going to happen.

 

My mother and Juan were on the other side of the door, feeling nervous because they didn’t know what was going on! My mother told me not to lock the door, but I just shouted at them to leave me alone!

 

Misael and I agreed to meet at Salud Primal at 1am. I had an hour until then so I decided to have a warm bath. It was the best! I was there for the full hour without even realising. It was beautiful to be in the hot water.

 

Then I started to feel some contractions quite strong and close together. I dried myself as best I could and went to the bedroom, wrapped in the towel. I told Juan to call Misael because Ines was about to be born at home! It makes me laugh to remember Juan’s face! He told me no, we decided Ines would be born in Salud Primal, and we had to go there. I only had Ines’ things prepared, so poor Juan had to try his best to pack for me – even though in the end I didn’t even use anything he packed! I just wanted to go in my towel, but really, I knew I couldn’t do that.

 

Ah, going down the stairs and getting into our van really was a sight. It felt like I was having hundreds of contractions every minute and that Ines was about to be born there and then. I felt everything during that journey – every bump, corner, acceleration – I just closed my eyes and tried not to focus on the movements.

 

We arrived at Salud Primal around 1:30am on 26 December. Misael greeted us and checked me over. I was 8cm dilated, which I think was a surprise to all of us. By the way, I never imagined the internal check would be so uncomfortable and awful, what a nightmare! I remember that Misael asked what time the mucous plug came out but I hadn’t noticed anything, so we thought it must have happened while I was in the bath. I suppose that’s why I felt like I was in another dimension, how crazy!

 

My dad and my siblings brought me water, Gatorade and snacks, and we called Lin to come over.  

 

After that I only remember parts. I remember telling everyone to get out of the bathroom but Lin told me they weren’t going to leave me by myself. I was sitting on the toilet with Juan squatting in front of me – he was my support through every contraction. I told him to get out, then not to leave, stay at the door, and finally with each contraction to get over here! Haha. My mother, Juan and Lin all helped a lot with little massages and cold flannels on my forehead, until finally the birthing pool was ready.

 

Before I got into the pool, Misael told me he could feel the baby’s head – I touched it too and it felt so weird! Juan loves the bit where I got into the pool. He left the bathroom with and shouted at everybody to get out. Everyone quickly left the room and Juan told me how powerful he had felt!

 

Ah it was so wonderful to be in the warm water again. At first it felt too hot so getting in was a bit difficult, but wow how lovely and I relaxed a lot. I was eager to meet my baby!

 

I kept drifting off between contractions – then one would come, wake me up, and I would scream and that felt so good. There was a moment when I felt I couldn’t go on. But I told myself I had to, what else could I do? My baby was about to be born. Lin told me that I shouted, ‘now girl, get out!’ and my little girl arrived just then at 3.37am.

 

Misael helped me place her on my chest and she looked at me with her huge eyes. She didn’t cry or make any noise. She just looked at me and I died! Lin helped me get her comfortable on my breast and it was the most beautiful thing in the world, my beautiful baby girl!

 

We touched the umbilical cord and it felt so cool to feel it beating and to feel its texture. Once it finished pulsating Juan cut it. Everyone around me was over the moon, nobody more so than my mother! When I moved over to the bed I gave Ines to Juan and I saw just how much she looked like him!!

 

I can’t believe that it’s already been a year. I’m so happy and in love. She’s shown me so much. It’s the most pure love in the world and I adore how Juan looks at his daughter. Ines is the best thing to ever happen to us.